Aun recuerdo mis primeros trazos, mis primeras pinceladas en aquel
"estudio" dónde comenzó lo que desde entonces es mi vida. Entrecomillo
lo de "estudio" porque lo que en mi primer día era un almacén oscuro y
viejo se convirtió para mi en un lugar con encanto, un pequeño espacio
que sentía como parte de mí.
Recuerdo mis primeras sensaciones en éste increíble mundo del arte, como
el tacto de las láminas de dibujo, las texturas de las barras de
carboncillo, el olor inolvidable a pintura y disolvente que aún, hoy por
hoy, me transportan a aquel lugar tan especial, sin olvidar, las
lágrimas derramadas por mis primeros errores pero que nunca fueron
mayores que aquellas derramadas con cada pequeño logro.
Ésta es parte de la historia de mis inicios, pero en realidad es así
durante todo mi recorrido en ésta... mi pasión!!... aprendizaje,
sensaciones, esfuerzo, fallos, aciertos,... continuando hoy en día esta
lucha por mi sueño, llevando una frase siempre en mi... ¡NO VOY A
PERMITIRME NO INTENTARLO!